Este proyecto reforma la Ley Orgánica de Defensa del Consumidor para fortalecer protecciones específicas de consumidores frente a servicios financieros y otros servicios. Afecta directamente a usuarios de productos financieros, instituciones bancarias y proveedores de servicios. Su impacto principal sería ampliar derechos y garantías de los consumidores, mejorando mecanismos de defensa y transparencia en relaciones comerciales de servicios financieros.