Este proyecto reforma la Ley Orgánica de la Función Legislativa para fortalecer los mecanismos de participación ciudadana en procesos legislativos. Afecta a ciudadanos, organizaciones sociales y la Asamblea Nacional, ampliando espacios de incidencia directa en la elaboración de leyes. Su impacto principal sería democratizar el proceso legislativo permitiendo mayor intervención ciudadana en decisiones normativas del Estado.