Este proyecto propone reformar las leyes de identidad y datos civiles para garantizar que la cédula de identidad ecuatoriana sea válida tanto en formato físico como digital, otorgando igual validez legal a ambas presentaciones. Afecta a todos los ciudadanos ecuatorianos y a las instituciones públicas y privadas que requieren verificación de identidad. Su impacto principal sería modernizar el sistema de identificación, facilitando trámites digitales y reduciendo dependencia del documento físico.