Este proyecto reforma la Ley del Sistema Ecuatoriano de la Calidad para fortalecer los mecanismos de control y normalización de productos y servicios. Afecta a empresas manufactureras, prestadores de servicios e instituciones públicas responsables de garantizar estándares de calidad. Su impacto principal sería mejorar la certificación y competitividad de productos ecuatorianos en mercados internacionales.