Este proyecto reformaría la Ley Orgánica de Educación Intercultural para establecer mecanismos que garanticen el ascenso profesional de los docentes ecuatorianos. Afectaría directamente al magisterio nacional, mejorando sus perspectivas de carrera y condiciones laborales. Su impacto principal sería modernizar la estructura de progresión docente, incentivando la calidad educativa mediante oportunidades de desarrollo profesional.