Este proyecto reforma la legislación sobre acoso telefónico y digital, tipificando y penalizando el hostigamiento mediante llamadas, SMS y plataformas de mensajería instantánea. Afecta a personas naturales y empresas que realicen estas prácticas, así como a víctimas de acoso. Su impacto principal es fortalecer la protección legal de ciudadanos contra el ciberacoso y el hostigamiento digital.